viernes, 18 de noviembre de 2011

Mejor dejarlo tranquilo



Rimke Van der Geest
2011 Mejor dejarlo tranquilo. Vivir con un familiar psicótico en Nicaragua.
Tarragona, Publicacions URV 
(Serie Antropología Médica,5 )

Este libro está basado en un estudio antropológico y una labor de asistencia social en la ciudad nicaraguënse de Matagalpa. Durante cinco años la autora visitó regularmente a familias en las que uno o más familiares han desarrollado un trastorno psicótico en la pubertad. Aquí se narran las conmovedoras historias de cuatro de estas familias. Tratan de pobreza, violencia y la búsqueda en vano de una cura. El título Mejor dejarlo tranquilo hace referencia a una estrategia de supervivencia que los familiares, después de años de lucha, se han visto obligados a adoptar para poder pasar los días de la forma más llevadera posible. Además de los familiares, también hablan los asistentes de salud y otras personas del entorno. Así el lector se puede hacer una idea de la ayuda de que disponen los pacientes psicóticos y lo que la sociedad piensa de ellos. Finalmente describe la autora como, junto con las familias, se llega a constituir una organización para hacer frente a la psicosis y a los problemas que esta conlleva. La publicación de este libro tiene como objetivo dar a estudiantes, profesionales y legisladores una visión de la problemática que hay en Nicaragua relacionada con la psicosis. El libro es, además, un alegato a favor de la atención psiquiátrica en el hogar y el involucrar a los familiares en el tratamiento de los pacientes psicóticos.

Claudi Esteva Fabregat



Claudi Esteva Fabregat (Barcelona, 1918) fue el fundador de la Antropología social y cultural profesional en Catalunya y España. Hoy, a sus 93 años sigue trabajando en su segunda patria, México, donde se exilió en 1939. Personaje controvertido como pocos - es que alguién puede ser no controvertido en el mundo académico intelectual, se jubiló hace dos décadas. En 1969, sus clases, a las ocho de la mañana, en el Aula Magna del viejo edificio de Rogent en la Universidad de Barcelona, cambiaron el destino de mi vida profesional y personal. Fue el quién me alentó hacia la antropología médica, quizás sin él saberlo y seguro que yo tampoco. Que un residente de Psiquiatría se interesase por la Antropología le pareció muy bien. Me recomendó los clásicos de la etnografía de hospitales de los cincuenta y aunque no seguí por el camino del psicologismo, hace muchos años que escribí que la actitud de Esteva es la que en efinitiva permitió, quizás a pesar suyo, el rico pluralismo y el antidogmatismo de la Antropología catalana posterior, y el experimento de Tarragona. Por eso Claudi Esteva sigue siendo uno de mis viejos profesores, en el sentido más cariñoso del término.

Josep M. Comelles, M.D, Ph.D.
Antropólogo